Lanzamientos

Introducción a Quilombo

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Palabras preliminares de la compiladora sobre la importancia de esta cartografía de la autoría negra brasileña. Un libro que busca ser una herramienta contra el racismo estructural, la invisibilización y una mirada más amplia y sensible sobre la literatura de ese país.

Tapa del libro
Tapa del libro

¿Por qué hacer una antología de autoría “negra” brasileña y no una antología sin más?” me dijo una amiga brasileña, escritora, intelectual, blanca, hace unos años, cuando le conté del proyecto de este libro. Recuerdo que a esa pregunta le contesté con otra: “¿y por qué en todas las antologías de literatura brasileña que conozco no hay ni un solo autor o autora negra?”. Efectivamente, si uno se pone a ver los índices o catálogos de las editoriales que publican literatura brasileña del siglo XX, tanto en Brasil como en el exterior, pareciera que, en un país donde más de la mitad de la población es negra, casi no existen escritores negros.

Unos pocos años antes de esa conversación, en octubre de 2013, Paulo Lins, el autor de la célebre novela Ciudad de Dios, completaba mi respuesta, sin saberlo yo hasta entonces, en uno de los eventos editoriales más importantes del mundo: la Feria del Libro de Frankfurt. En dicha oportunidad, la literatura homenajeada fue la brasileña por lo que se seleccionaron como representantes un total de 70 escritores elegidos por un comité curatorial bajo el criterio de “mostrar un Brasil sin exotismos, más contemporáneo, un Brasil más moderno e innovador; tanto en la literatura, como en los trabajos artísticos de la programación paralela”. Pero en el medio de la celebración surgió un debate. A una semana de inaugurada la Feria, el diario alemán Süddeutsche Zeitung publicó una nota en la que destacaba la hegemonía de escritores blancos, jóvenes y de clase media entre los 70 seleccionados para representar a Brasil, con la excepción de un solo negro, Paulo Lins, y un solo descendiente indígena, Daniel Munduruku. Tres días después, el diario alemán Tagesspiegel publicó una entrevista a Paulo Lins donde, haciendo referencia a aquel artículo, afirmaba: “Yo soy el único autor negro de esa lista. ¿En qué sentido eso no es racismo?”.

La literatura brasileña pareciera no corresponderle al grupo social negro. Incluso del propio Machado de Assis, escritor central del canon, se dice que “nació negro y murió blanco”. Y esta idea no se tamizó con ninguna concesión políticamente correcta en los últimos años. Sin ir más lejos, en 2010, un banco muy conocido lanzó una publicidad televisiva en la que, para legitimar su prestigio a lo largo del tiempo, mostraba a Machado de Assis como un asiduo cliente. Pero ese hombre elegante vestido de traje, con anteojos y un bastón era llamativamente blanco. Las reacciones no tardaron en llegar, el gesto racista era evidente, por lo que la publicidad fue retirada inmediatamente de circulación. Pero la conclusión de ese hecho quedó clara: Machado de Assis, en la imaginación de la mayor parte de los brasileños, sigue siendo blanco.

La poca visibilidad de esta literatura en Brasil no quiere decir, de ninguna manera, que no exista una significativa producción de autoría negra en el país que se pone en evidencia, con gran fuerza, en los años 70, a partir de la creación de los Cadernos Negros (de São Paulo), un espacio que se propuso publicar y continúa publicando (ya con 41 volúmenes de cuentos y poesía en circulación) textos de autores y autoras comúnmente marginados del campo literario brasileño por ser negros. A este fundamental medio de divulgación le siguieron la creación de pequeñas editoriales especializadas, como Mazza (de Belo Horizonte), Pallas (de Rio de Janeiro) y, más recientemente, Ogum’s Toques Negros (de Salvador), y muchas otras publicaciones de autor que se vienen abriendo paso por internet o por el boca-en-boca. Además, en los últimos años se sumó la potencia de los slams y saraus que cada vez se dispersan más por las periferias de las grandes ciudades brasileñas y que funcionan como espacios de formación, de producción y de difusión de sus frecuentadores.

Sin embargo, aún existe una considerable distancia entre esxs escritorxs y su público potencial. La visibilidad de esa producción depende, en gran medida, de su acceso a las grandes editoriales y librerías, a los premios y a las traducciones, a los programas de estudio de las escuelas y universidades y a los eventos del circuito literario hegemónico. El proyecto de este libro nace, justamente, como un modo de intervención en ese campo literario tan endogámico, blanco y de difícil acceso.

Este libro se plantea, también, como una propuesta para ver Brasil desde una sensibilidad diferente. Por un lado, porque pone sobre la mesa los conflictos que están por detrás de la idea de “democracia racial” que mantiene la narrativa oficial de dicho país y que, aún hoy, se sostiene de manera consensuada, por más explícito y descarado que sea el racismo bajo el (des)gobierno que tomó el mando en 2019. Y una de las mayores contribuciones de los y las escritoras negras es, justamente, su capacidad de exponer las fracturas de un proyecto de nación que se pretende armónico y común, pero que está montado sobre la base de violencias, silenciamientos y exclusiones. Sus escritos hablan, así, de una abolición de la esclavitud que fue una farsa, de un racismo que no tiene límites, del dolor del estigma, de la opresión del andar cotidiano, de la condena implícita del ser negro o negra en un país como Brasil. Pero también estos textos nos muestran la potencia de la creencia, del afecto, de la comunidad, de la ancestralidad y, por sobre todo, de la literatura. Son textos que hablan del empoderamiento de los cuerpos, de la resignificación de una historia contada pero nunca escrita, de una familia imaginada desde África y de un Brasil que se piensa en diálogo con los elementos de su naturaleza, a través de los orixás o del mismo sentir del estar en el aquí y ahora.

El proyecto de este libro nace como un modo de intervención en ese campo literario tan endogámico, blanco y de difícil acceso. Este libro se plantea, también, como una propuesta para ver Brasil desde una sensibilidad diferente.

La elaboración de esta antología tiene como objetivo fundamental subrayar la multiplicidad y la diversidad de la producción de escritores negros y negras de Brasil nacidos durante el siglo XX. Eso explica la amplitud generacional, que permite mostrar la variedad de estilos y de posibilidades de abordaje a lo largo del tiempo. El libro abre, en este sentido, con las voces de dos autores emblemáticos –ya fallecidos– dentro de la producción de autoría negra, Solano Trindade y Carolina Maria de Jesus, y cierra con escritores jóvenes formados en los slams y saraus de poesía negra de las urbes brasileñas. A esta extensión temporal se le sumó la atención al origen de lxs autorxs, evitando que la producción de São Paulo y Rio (el eje que concentra las mayores inversiones económicas y culturales de Brasil) se imponga por sobre otras regiones. Es así que el libro cuenta con textos de escritores paulistas y cariocas, por supuesto, pero también oriundos de otros estados del sudeste (Minas Gerais), del nordeste (Pernambuco, Alagoas, Ceará y Bahia), del centro-oeste (Distrito Federal-Brasilia), del extremo norte (Roraima) y del sur (Rio Grande do Sul y Paraná). Asimismo, por detrás del criterio de selección de autorxs hay una preocupación especial por invertir la proporción androcéntrica común en los ambientes literarios (y no literarios) y otorgar un porcentaje mayor de presencia a las escritoras mujeres además de la inclusión de una poeta trans. Así mismo, cabe aclarar que lo que “norteó” el criterio de selección de los textos fue su calidad literaria. El empeño de esta antología se inscribe en la necesidad de mostrar la riqueza y sofisticación de esta producción, exhibir diferentes estilos y diferentes formas de expresar lo vivido, en función de pensar a la literatura desde una perspectiva más plural e interesante.

El libro viene acompañado, también, por dos apartados. Uno, es un conjunto de entrevistas a algunxs de lxs poetas de esta antología realizadas por las investigadoras Paula Dutra, Lúcia Tormin Mollo y Graziele Frederico, integrantes del Grupo de Estudos em Literatura Brasileira Contemporânea de la Universidad de Brasília. El otro apartado se compone de dos estudios críticos sobre literatura brasileña contemporánea y las cuestiones raciales. El primero de ellos, escrito por la profesora de la Universidad de Brasilia, Regina Dalcastagnè, resulta esclarecedor para comprender el estado de la producción contemporánea brasileña en relación con la figura del negro en tanto autor y en tanto personaje. El segundo, del profesor de la Universidad de Campinas, Mário Augusto Medeiros da Silva, otorga un panorama de los dispositivos de divulgación de los escritores y escritoras negras y, asimismo, un análisis comparativo entre sus producciones y la llamada “literatura marginal-periférica”. Esta antología no se pretende definitiva, totalizadora ni concluida. Se sabe que muchos autores y autoras han quedado afuera, dado que esta selección pertenece a un universo mayor que excede estas páginas. Invitamos al lxs lectorxs a que tomen este libro como una puerta de entrada a ese universo que, pese a su silenciamiento, nunca dejó de hacer uso de la palabra. En un momento en el que es difícil pensar en un Brasil respetuoso de las diversidades y combativo de las diferencias, levantamos la publicación de este libro como bandera del antirracismo y de la esperanza. Este libro no hubiera sido posible sin la activa colaboración de Regina Dalcastagnè, quien seleccionó de hecho algunos poemas que lo componen y participó de la elección de los ejes fundamentales para pensarlo. Cabe agradecer también a Érica Peçanha do Nascimento, Mário Augusto Medeiros da Silva, Marcelino Freire y Suzi Aguiar Soares, por las recomendaciones y contactos. Finalmente, a cada uno de lxs autorxs que apostaron al proyecto y autorizaron la publicación de sus textos.