Entrevistas

Sobre el deseo y el trabajo de editar libros

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Tres editores conversan sobre la experiencia de producir libros: Mariana Lerner de Ripio, Gabriela De Mola de Dobra Robota y Andrés Bracony de Tinta Limón. Una entrevista múltiple realizada por Temporal Esquina, una tienda de libros, discos y artes gráficas ubicada en el laberíntico barrio de Parque Chas, CABA.

Analía Cid
Analía Cid

Invitamos a tres editoriales amigas a responder unas preguntas que a la vez funcionan como excusas para seguir trazando puentes y complicidades. Iniciamos con ellas una serie de diálogos que anticipa lo que, esperamos, serán prontos encuentros en la terraza de Temporal.

¿Cómo nace el deseo de editar (ininterrumpidamente) libros?

Mariana Lerner (Ripio): Nace como algo que siempre estuvo ahí, mientras pensábamos en otras cosas. Todxs nos dedicamos al rubro desde hace tiempo. Podría resumirse en esa maravillosa frase: “Conviértete en lo que eres”.

Gabriela Di Mola (Dobra Robota): No fue un deseo, tampoco una decisión muy consciente, sino más bien una prueba y esperar a ver qué pasaba. El primer libro tuvo mucha prensa y fue muy bien recibido, nos dieron ganas de hacer más libros y sentimos que valía la pena, que la propuesta interesaba y que podía mejorar. Nunca hubo un planteo de “seguir o no seguir”; cuando ya estás metidx, seguís sin cuestionártelo, por lo menos en mi caso, a menos que el proyecto se vuelva totalmente inviable.

Andrés “Chino” Bracony (Tinta Limón): Para nosotros Tinta Limón ha sido siempre una militancia. A editar sumo la palabra publicar: preparar un texto para que se haga público, y hacer efectiva su llegada a los lectores. Lo que justifica hacer una editorial es crear una referencia y un circuito. Y esto se hace sosteniendo un ritmo en las publicaciones. Involucrar en la salida de un libro a la mayor cantidad de personas de las más diversas maneras, y animar ese ritmo en el tiempo, con su grupo editor con mayor constancia, con todos los otros lectores en sus diferentes maneras de estar (corrigiendo, recomendando, organizando presentaciones, etc.). Esta comunidad lectora hace al deseo de editar (ininterrumpidamente).

¿Qué historia hay detrás del primer título que publicaron?

Andrés: Atrás del primer libro de Tinta Limón hay una década de militancia universitaria, muchas revistas, folletos y algunos libros que anticiparon el trabajo posterior. De mano en mano fue la revista de la agrupación El Mate durante la segunda mitad de los 90. Bajo ese nombre se publicaron también los primeros libros y fue el sello con el que se publicaron todos los trabajos del Colectivo Situaciones. Nuestros dos primeros títulos fueron El fuego y la palabra, de Gloria Muñoz Ramirez, que es una historia del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Con ese libro hicimos una gira que abarcó varias provincias, Montevideo y Santiago de Chile. El otro libro fue La virgen de los deseos, una compilación de textos de Mujeres Creando, la agrupación feminista de La Paz, Bolivia. Todo nuestro catalogo busca desplegar, con sus actualizaciones y derivas, esas apuestas iniciales.

Mariana: Empecé a editar el primer libro de RIPIO (Líneas como culebras, pinceles como perros, de Eduardo Stupía) cuando aún RIPIO no existía de manera material. Trabajamos unos 2 años con Eduardo en la recopilación, digitalización, selección y edición de esos textos, siempre con la idea de presentar ese proyecto a otras editoriales. El tiempo nos alcanzó y para cuando el libro estaba listo, RIPIO también.

Gabriela: En principio, quería publicar algo de uno de mis escritores preferidos: Witold Gombrowicz. Comencé a buscar material, di con otro escritor polaco, amigo de Gombrowicz, llamado Bruno Schulz, más conocido en Europa que acá. La literatura de Schulz era muy buena, experimental del orden sensorial, y además estaba en el dominio público, lo que significaba que el trabajo de pedir derechos y pagarlos estaba resuelto. Conseguimos dos subsidios: uno de la Embajada de Polonia en Argentina y otro de un programa de apoyo a la traducción del Ministerio de Cultura de Polonia. Con eso imprimimos y pagamos la traducción. El libro fue Las tiendas de color canela.

Lo que justifica hacer una editorial es crear una referencia y un circuito. Y esto se hace sosteniendo un ritmo en las publicaciones. Involucrar en la salida de un libro a la mayor cantidad de personas de las más diversas maneras, y animar ese ritmo en el tiempo

¿Quedaron muchos títulos en el tintero (porque se pinchó un acuerdo, su momento postergó)…?

Gabriela: Siempre queda algún libro en el tintero, pero después encontrás otro y te olvidás del que no pudiste conseguir. Hay mucho por editar. Si hubo alguna vez que no logramos concretar algún libro fue porque el adelanto que se pedía era extremadamente alto o porque no llegamos a un acuerdo.

Andrés: Que se haya truncado, no. Pero gracias por la idea de que hay un tintero lleno de ideas de libros.

¿Qué libro aún inexistente les gustaría sumar a la colección ?

Mariana: Un libro que tenga la capacidad de radicalizar a quienes estén conscientes de la iniquidad fundamental de todo, de concientizar a quienes no lo estén, que lo encare desde la potencia del arte y que esté increíblemente bien escrito.

Gabriela: Es muy difícil esta pregunta! Tengo una lista de libros que quisiera publicar, con el ritmo de Dobra (3 o 4 por año), no cubrimos esa lista de libros reales y menos aquellos que aún no existen. Creo que, de las cosas que pasaron en música, hay mucho escrito, al menos en inglés; ahora es volver sobre lo mismo desde distintos puntos de vista, si se quiere… de lo más nuevo, obviamente hay mucho por escribir y publicar, pero también un libro sobre un tema surge cuando ya pasó cierto tiempo y se pudo digerir algo sobre eso; distinto es el caso de un zine, que documenta más el momento.

Andrés: Me gustaría hacer un libro con todos los diseños que hicimos con Diego Maxi Posadas en estos años, que incluya además de las tapas publicadas (que ya son más de veinte!), algunos bocetos que quedaron en el camino, y los flyer de las presentaciones. Agregaríamos una pequeña descripción. El título lo tendríamos que conversar con el autor.

¿Qué proyectos asoman en el horizonte que nos deja esta pandemia?

Gabriela: Los proyectos que teníamos siguen en pie. A lo sumo con alguna modificación en tiempos u orden de salida, pero sigue todo en pie. Seguiremos publicando en papel por el momento y, con el tiempo, digitalizaremos todo el catálogo. Para este año tenemos dos libros más: Kid A de Radiohead, de la serie 33 1/3, que coeditamos con Walden Editora. Y La ciencia del ritmo, de Paul D. Miller (DJ Spooky). También tenemos en proceso un libro sobre hardcore, religión y veganismo, que saldrá el año que viene.

Mariana: Para nosotrxs, los libros son como piedras por varios motivos, por ejemplo, porque tienen algo inflexible en su proceso de producción; no los mueve cualquier viento. Y en este caso, la pandemia tampoco ha movido el trabajo de mesa, es decir, el trabajo de seguir preparando los títulos que tenemos planeados. En cuanto a las consecuencias más profundas de la pandemia, es interesante ver si llegará a calar también en el catálogo, en las cuestiones a discutir. Por otro lado, tenemos una imperiosa necesidad de volver a los encuentros cara a cara, así que estamos planeando para cuando (y como) se pueda, series de encuentros basados en nuestros libros y otras actividades.

Andrés: El horizonte de la pandemia es un asunto en sí mismo, que nos hace poner el foco menos en los libros y más en las condiciones de trabajo. Para que encontrarse no sea algo traumático va a ser necesario tener inventiva. Por eso, seguir con nuestro plan de edición va a tener que hacerse a la par de re inventar las formas de encontrarnos y de estar a distancia. Dicho esto, estamos relanzando la colección Pensar en movimiento, donde estamos sacando una serie de libros que con los que nos gustaría poner sobre la mesa la cuestión de la violencias en américa latina en una coyuntura post gobiernos de izquierda, donde el avance de la reacción adopta formas fascistas, de guerra contra la población. En este sentido es que publicamos La sociedad ajustada, de Colectivo Juguetes Perdidos, Laboratorio favela. Violencia y política en Río de Janeiro, de Marielle Franco; Venezuela crónica. Cómo fue que la historia nos trajo hasta aquí, de José Roberto Duque; Quilombo. Cartografía de la autoría negra brasileña (que continúa el libro Saraus de 2014, compilados por Lucía Tennina) y que brinda otro acercamiento a Brasil. En otra colección estamos lanzando  En letras de sangre y fuego. Trabajo, máquinas y crisis del capitalismo, una compilación de textos de George Caffentzis. En este libro desarrolla el concepto de trabajo múltiple y el de trabajo/energía, muy útiles para entender cómo opera el capital para sustraer valor de todos los tipos de trabajo, hasta los más informales, utilizando las empresas de energía.

Original en: Temporal Esquina